Arròs al forn

Arròs al forn

Arròs al forn

Arròs al forn

Esto es una “pièce de résistance“, al igual que el estómago que debe aguantarlo.
 
Inicialmente, es un arroz de batalla. Está pensado para llevar al horno de la panadería para su cocción. Nuestras abuelas, que en muchas ocasiones no contaban con horno en sus casas, llevaban el arroz a cocer al horno de la panadería. La elaboración consistía en poner todos los ingredientes dentro del agua en una fuente y llevarlo al horno por la mañana al recoger el pan. Pasaban más tarde para recoger el arroz ya hecho.
 
También sabían, con mucho criterio, que poniendo lo mismo que en una paella, el arroz quedaría soso y muy “empastrat” (término que se aplica al arroz muy pasado). Así que se ponía embutido, que aportaba un plus de sabor y de grasa, que hacía que la superficie se sofriera un poquito, aunque el resto del arroz estuviera un poquito más “esclatat” (término que se aplica al grano de arroz abierto).
 
En vez de hacerlo así, he optado por usar el horno sólo para la fase final del arroz, haciendo el proceso del arroz inicial como otros arroces tradicionales, lo que nos ayudará a mantener la integridad del grano.
 
Ingredientes (2 personas a reventar)
 
  • 1/2 morcilla de Burgos
  • 1 morcilla asturiana
  • 1 loncha de panceta fresca
  • 3 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de salsa de tomate
  • 1 cucharadita de carne de ñora hidratada
  • 1 patata pequeña
  • 200 g de garbanzos cocidos
  • 300 ml de arroz (en mi caso 3 tazas)
  • 850 ml de caldo de carne
  • Pimentón, azafrán
  • Aceite de oliva, sal
Consideraciones sobre los ingredientes
  • La morcilla de Burgos era porque la teníamos por la nevera. Sirve cualquier morcilla buena que tengamos. Las asturianas dan muy buen resultado con el arroz al horno. También se pueden poner longanizas.
  • Habitualmente se le pone calabaza al arroz al horno, pero no teníamos.
  • También le ponemos tomates partidos en la parte superior en el horno para que se hagan blandos. A mi mujer no le gustan mucho y hemos prescindido.
  • Otro elemento tradicional del arroz al horno es una cabeza de ajos que se pone en el momento de hornear. Como sólo es para dos, una cabeza era mucho y no la hemos puesto.
Al lío
  1. Precalentar el horno, arriba y abajo, a 200 ºC.
  2. Pelamos los ajos.
  3. Cubrimos el fondo de la paella con un poco de aceite. Cuando esté caliente tiramos los ajos y la panceta cortada en tiras.
  4. Cuando tome color, sofreimos las morcillas cortadas en trozos grandes. El objetivo es que parte de las morcillas se deshaga en sofrito.
  5. Cuando los morcillas estén hechas, ponemos la patata, previamente chascada.
  6. Dejamos que se haga un poco la patata, añadimos la salsa de tomate y la carne de ñora. Dejar sofreir unos minutos
  7. Añadimos el caldo y dejamos burbujear unos 5 minutos.
  8. Añadimos los garbanzos, el arroz, un poco de azafrán y pimentón.
  9. Todavía en el fuego, llevamos a hervor fuerte y lo mantenemos unos 8 minutos.
  10. Lo llevamos al horno, bajando la temperatura a unos 180 ºC. El hervor debe mantenerse en el horno, pero más suave.
  11. Dejar en el horno unos 10 a 12 minutos.
  12. Sacar del horno y cubrir. Dejar reposar unos 5 a 10 minutos.
Progreso
Empezando el sofrito
Morcillas varias
Sofrito de las morcillas
Las patatas
El tomate y la ñora
Con el caldo
Arroz con el pimentón y el azafrán
Primer hervor
Final
¡A vuestra salud!

6 comentarios

  1. Muy sabroso. Bueno como todos los arroces de esta región estan sometidos a costumbres que cambian de pueblo en pueblo y de casa en casa. La sugerencia de calabaza es propia de Castellón y con el buen tiempo en vez de cabeza de ajo seca “la perdiz” se suele poner ajos tiernos.

  2. Hola, acabo de descubrir tu blog y este arroz tan rico.
    Una forma diferente de hacerlo a la mía, pero seguro que riquísima. Tengo que probar a hacerlo así. En casa el arroz es una debilidad, gusta de todas las maneras y seguro que este es un éxito.
    Bueno, me quedo de seguidora y voy a seguir dando un paseo por tu blog.
    Ciao!!

    • Supongo que lo harás a la manera tradicional, es decir, poniéndolo todo junto y al horno. En las fiestas de la Magdalena (Castellón) el primer sábado un amigo nuestro prepara arroz al horno para un improvisado “picnic” urbano con el método tradicional y también está muy bueno. Un abrazo.

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